Es cada vez más frecuente ver a mujeres con el cabello más corto que el de muchos hombres. Dicen que es por comodidad, que el tiempo no les alcanza para peinarse.

Imagínese el mensaje que mandan a los hombres: el de una mujer descuidada, floja e impaciente, eso sí, sumamente práctica. Pero muchos chicos aún prefieren a una mujer femenina, paciente y quizá menos cómoda.

A lo largo de los años el cabello siempre ha jugado un papel importante en todas las culturas, ya que además de ser un complemento tanto de hombres como de mujeres, se ha utilizado como una manera de expresión personal, de fuerza, virilidad, fertilidad y hasta de posición social.

En el Egipto antiguo, 1500 antes de Cristo, la apariencia externa expresaba el estatus social de la persona, el rol en la sociedad y la posición política. Las pelucas jugaban un papel importante, tan es así, que estas eran elaboradas artesanalmente con gran destreza y a menudo las rociaban con polvo de oro.

En la antigüedad los celtas portaban el cabello largo como una expresión de su fuerza, mientras que en las mujeres era símbolo de fertilidad.

En la Biblia podemos encontrar el relato de Sansón y Dalila. Cabe recordar que Sansón era líder de los israelitas y había sido elegido por Dios, y cuya larga cabellera no cortaba nunca, ya que además de ser un símbolo de fuerza y virilidad, le daba poderes sobrehumanos. La única persona que conocía su secreto era Dalila. Sin embargo, ella espiaba para el enemigo y lo traicionó. Una noche ella cortó su cabello y así lo despojó de su fuerza. Esta era la única forma en la cual él podía ser capturado por sus enemigos.

En el periodo Griego clásico el cabello rizado no sólo era la moda, sino que también representaba una actitud hacia la vida. Los rizos eran la metáfora de la turbulencia, el cambio, la libertad y el disfrute de la vida.

Pero en los 60, el cabello fue signo de la liberación femenina, la cual fue expresada en un peinado simple, recto y corto, resaltando así la igualdad, y creo que ahí se fastidió la cosa, ganaron igualdad, cuando una linda cabelleras las hacía diferentes, pero no menos.

Yo siempre he dicho que una mujer con una buena mata de cabello resulta mucho más sexy y atractiva, ahora, esto es cuestión de gustos, pero hagan la prueba. Salgan a la calle con el cabello suelto y luego prueben un paseo con la melena amarrada o con una gorra en la cabeza. ¿Cómo llamarán más la atención, en qué situación jalan más miradas?

Como dice la canción: Suéltense el pelo y luego si quieren el sujetador... ¿Tu qué prefieres?

Famosas y sus defectos

    Penélope Cruz. A pesar de que las facciones de su rostro se alejan mucho de la perfección, es bellísima y muy fotogénica. Ella usa corrector para acabar con las ojeras permanentes que sufre. Además tiene las orejas muy grandes. Y por si fuera poco, carece de separación entre la boca y la nariz. Para disimular este defecto, imposible de mejorar con cirugía, disminuye el efecto óptico con corrector iluminador en el contorno de la nariz, para dar sensación de amplitud.

    Carlos Alvarez, Getty Images

    Jennifer Aniston. Es una de las mujeres más admiradas de Hollywood y sin embargo tiene la cara demasiado ancha y su mandíbula es la protagonista. Para disimularlo, se aplica más blush en los pómulos para conseguir que las miradas se dirijan a esa zona de su rostro. Además llama la atención sobre su hermosa y cuidada cabellera, que es una de las más copiadas por las mujeres de todo el mundo.

    Kevin Winter, Getty Images

    Eva Longoria. Es una de las mujeres más deseadas del mundo, pero uno de sus mayores complejos es su baja estatura. Y es que al igual que Salma Hayek y Winona Ryder, no es nada alta. Ella dice que mide 1.57mts/5.2ft. pero en persona se ve aún más bajita por ser tan delgada. Pero ella siempre lleva tacones de miedo y estira el cuello para hablar con sus interlocutores.

    Getty Images

    Scarlett Johansson. Por su inmaculada belleza se convirtió en la musa de Woody Allen. Sin embargo no puede acabar con la celulitis que inunda sus piernas, ni con sus caderas que son bastante más anchas de lo que dicta la belleza actual. Así que suele usar vestidos en corte 'A', ideales para resaltar busto y talle, sólo dando forma abajo.

    Eric Charbonneau, Le Studio/Wireimage

    Nicole Kidman. También considerada como una de las mujeres más hermosas, sin embargo carece de pecho. Pero ella no ha querido colocarse implantes, solamente elige muy bien sus atuendos para que el escote no sea lo principal.

    Getty Images

    Keira Knightley. Es considerada una de las mayores bellezas del planeta, pero es una de las muchas que pecan de extrema delgadez. Víctima de esta obsesión tan desfavorecedora, suele usar ropa ajustada que le haga poco de cintura, y evita la ropa monocromática

    Eric Ryan, Getty Images

    Paris Hilton. Las ricas herederas no se libran de complejos. Ella tiene los ojos demasiado pequeños y también un ojo bizco. Por eso acude al remedio de disimularlo con un flequillo largo que le cubre su imperfección.

    Jason Merritt, Getty Images

    Paz Vega. Su mirada tampoco es su fuerte ya que sus párpados caen en loslados y suele tener ojos tristes. Sin embargo ella logra resaltar su brillo con una buena paleta de sombras que generalmente incluye sombras claras.

    Frazer Harrison, Getty Images

    Inés Sastre. A la hermosa modelo, le quitan el sueño sus enormes encías. Por eso en sus fotos de estudio procura sonreír con los labios cerrados.

    Eric Ryan, Getty Images

    Kate Moss. Sus labios son casi inexistentes cuando no están maquillados y sus dientes están más cerca del tono gris que del blanco. Por lo mismo sonríe poco y usa mucho brillo.

    Elisabetta Villa, Getty Images