Muchos dicen que ellas son sensibles, tiernas y comprensivas, pero en ocasiones se comportan de manera fría, controladora y abusiva. Les gusta poner a prueba a su pareja para ver qué tanto harán por ellas, para ver si realmente ellos las aman como esperan. Pueden crear situaciones de chantaje y obtener lo que se proponen.

Darle 'picones'
Coquetear con otros para darle celos. Puede ser que ella no se sienta valorada o esté insegura de la relación. Quizá acaban de tener una pelea y sin razón aparente ella comienza a coquetear con otro hombre. Esta es una situación cruel que lastima y manipula.

Cambia de planes
Cuando has decidido salir con amigos, ella llama para cambiar tus planes sin razón aparente. Ella sabe que te verás con tus amigos, pero te dirá que si en realidad la amas deberías verla. Siempre tirarán la frase: "si me amaras" o alguna similar. Una dura prueba que pondrá al hombre a su lado, pero puede terminar cansándolo.

El sexo como arma
Usar el sexo para castigar al hombre es frecuente, ya sea para limitárselo o exigírselo. Ellos creen que es una venganza tener que comenzar siempre el ritual y además tener que abstenerse del sexo si ellas así lo deciden.

Te esconden que tienen novio
Es típico que mueves tus piezas para acercarte, logras entablar la plática, sientes que ella no es indiferente y sonríe con tus bromas; parece que estás a punto de llegar a primera base. Cuando vas al punto y le pides el teléfono, sólo sonríe y te suelta un "tengo novio, no puedo". Para esto pasaron varios minutos y en tu mente ya te veías con ella en un momento de placer, pero no, esa información se la guardó para el final.

Unas lágrimas los consiguen todo
A los hombres no les gusta ver a las mujeres llorar y ellas usan esta ventaja a su favor. Esta práctica no sólo aplica a la pareja, desde que son niñas obtienen muchas cosas de los padres con sólo poner su carita de puchero.

Con éste mientras llega el bueno
Muchas mujeres no quieren estar solas, por lo que en su camino inician relaciones para tener quien las lleve a cenar, a divertirse o de viaje, pero tan pronto encuentran al "indicado" terminan de tajo la relación para correr a los brazos del príncipe azul.

Pagan los tragos y adiós
Ellos se sentirán halagados, pensarán que han conectado de hit, que su poder de seducción es irresistible y que fueron elegidos para acercarse a la mesa de las chicas por su galanura y encanto. ¡Qué error! En realidad lo que ellas buscaban es al tipo que les pagara la cuenta del bar. Muchas lo hacen porque tienen motivaciones de coqueteo reales, pero muchas otras tomarán la bebida, coquetearán un poco y se irán. Y no sólo eso, te dan su número telefónico y con una sonrisa te pedirán, casi te rogarán que les llames para salir; al otro día le marcas y descubres que el teléfono no existe. ¡Vaya crueldad!

¿Qué es lo más cruel que le has hecho a un hombre?