Cuando se dice: "me rompiste el corazón en mil pedazos", tras ese fuerte pleito con la pareja, la frase puede estar más cerca de la realidad de lo que crees. Las emociones afectan directamente el músculo cardiaco, según revelan estudios de la Universidad de Utah.

Las peleas entre casados son perjudiciales para el corazón de ambos, pero si él o ella tienen afanes de control excesivo sobre su cónyuge, las consecuencias para él pueden ser peores.

La Universidad de Utah señala que la arteriosclerosis, o endurecimiento de las arterias coronarias, es más probable en las esposas cuando sus maridos son agresivos, pero más común en los hombres cuando uno, o los dos, tratan de controlar la situación.

Agresividad vs. control excesivo. Ambas situaciones son nocivas. La primera afectará a las señoras, que al sentirse agredidas podrían tomar revancha controlando a su marido. Se puede crear un círculo vicioso que llevará a alguno de los dos a sufrir de reales problemas de salud.

El estudio se realizó a 150 parejas de entre 60 y 70 años en las que uno de los cónyuges era cinco años mayor o menor que el otro.

Frente a frente y en una sesión grabada, se pidió que la pareja discutiera el tema más controvertido de su relación, como las finanzas matrimoniales, el cuidado de los niños, las vacaciones o los quehaceres hogareños. Temas de pleitos comunes entre las parejas.

Frases como: "A veces eres muy estúpido", "Eres negativa todo el tiempo" o "¿Por qué me casé contigo? Llenaron los cuadernos de notas de los investigadores. Se escucharon otras frases dominantes como: "No quiero que hagas eso" o "Tienes que hacer esto". Órdenes que lastimaban y que nunca, llevaban la palabra por favor.

Ausentes estuvieron los comentarios amables: "esa es una buena idea, hagámoslo". "Si para ti es importante, haré lo que digas".

Al final de las entrevistas los investigadores determinaron que cuanto más hostiles eran los comentarios de las mujeres, mayor era la calcificación de sus arterias.

Así que además de dejar las grasas, comer más sano y hacer ejercicio, deberán ser más cordiales en su relación, dejar a un lado la agresividad con su esposa y permitirle cierta libertad a su marido.