Si entre el estrés de llegar tarde al trabajo, de llevar a los niños o simplemente de quedarse en casa con miles de pendientes sientes que estás perdiendo el control y aún peor, le gritas a tu pareja cada día más, es hora de detenerse a analizar la situación.

Para que lo cotidiano y los gritos por tonterías no terminen siendo la única verdad entre ustedes, es hora de hacer un cambio incluso en las rutinas de tal manera que eso no afecte a su relación.

Lo primero es organizarse mejor y verse como equipo y no enemigos, ninguno de los dos quiere entorpecer al otro, simplemente están bajo estrés por no tener control de los tiempos.

Observen y midan el tiempo que tardan en cada casa, puede que le estén dando menos tiempo a preparse para salir y de ahí las dificultades y gritos. Además es muy cierto eso de que como comenzamos el día lo terminamos, así que ojo.

Tenga , más paciencia con el otro y no lo vean como el motivo de sus males, piensen al contrario, que todo ese esfuerzo de mantener un hogar es porque vale la pena hacerlo juntos y en equipo.

Finalmente si se gritan no duden en pedirse perdón o en decir "LO SIENTO", es muy importante reconocerlo y que la apreja lo note, sabrá que es un arrepentimiento sincero y no quedarán secuelas.


¿Dices "lo siento" cuando reconoces algún error?