Son relaciones en donde sin dejar de ser pareja, ambos se permiten conocer a otras personas, incluso aceptan que tengan prácticas sexuales, sin que esto sea motivo de ruptura o represente una infidelidad.

A muchas parejas les ha funcionado esta práctica, con el discurso de que más vale un acuerdo abierto y claro, que una infidelidad o un engaño. Ante la crisis que viven los matrimonios, además de la unión libres es cada vez más frecuente encontrar parejas que permiten la apertura a un tercero, cuarto o quinto elemento en la cama.

Hay sus ventajas:
- Existe una sensación de libertad donde los celos no se manifiestan.
- Debe de existir gran confianza, mayor comunicación y sinceridad, con un gran respeto por la individualidad del otro.
- La pareja es capaz de comunicar sus deseos y fantasías sexuales. Puede darse el caso que al romper la monotonía sexual se mejore en gran medida el sexo con la pareja.
- Encuentras más valores en tu pareja, no sólo la fidelidad.

Pero también sus desventajas:
- Pueden tener una mayor complejidad en la toma de acuerdos, debe tenerse muy claro lo que se permite y lo que no. Aún en una relación abierta deben existir ciertas normas a respetar.
- No hay lugar para reclamos, ya que por algo se permitieron determinadas cosas.
- Hay que respetar las reglas del sexo seguro.

Antes de pensar en esa posibilidad, piensa que así como tú tendrías la posibilidad de acostare con otra persona, tu pareja estaría libre de hacer lo mismo, esto es lo que a veces se complica, sobre todo en la mente de los hombres, que sí quieren tener otras relaciones cuando su pareja es la que tiene la libertad acaba por no gustarle.

¿Tendrías una relación abierta?
¿Vives una relación abierta, cómo te ha ido, cuéntanos tu experiencia?