Realizar ejercicio aumenta la producción de testosterona y eleva el deseo por tener actividad sexual. Además de los beneficios conocidos del deporte, el que eleve la líbido puede ser el último empujón para aquellos que dudan en ponerse en forma.

Un estudio entre 250 hombres y mujeres realizado en la Universidad de California reveló que aquellas personas que realizan ejercicio físico un promedio de 40 minutos diarios tienen el doble de actividad sexual y el doble de deseo sexual que aquellas personas que dedican 20 minutos diarios a ejercitarse.

Además de elevar la testosterona el ejercicio ayuda a combatir el estrés, uno de los principales enemigos del deseo sexual. El estrés prolongado reduce la producción de testosterona. Esto puede explicar por qué muchas personas experimentan un descenso del deseo sexual cuando están bajo tensión, por el contrario, un aumento del mismo con ejercicio regular para conseguir eliminarlo.

Por eso cuando estamos de vacaciones eliminamos el estrés y como que se antoja estar más el contacto con nuestra pareja.

A moverse entonces. Las ventajas son claras, y con actividad sexual constante también bajaráa esos kilitos de más acumulados por tanta fiesta. Cumplan así uno de los propósitos de año nuevo.