Sin duda ésta debe ser una de las fantasías sexuales más comunes entre las parejas. Y es que tener sexo en un lugar público es una aventura 'peligrosa' que acelera a todo el corazón. Aunque claro, esfumarse de la mesa y entrar juntos al mismo baño no siempre es cosa tan sencilla. ¿Pero qué pasaría si te dieran permiso de portarte mal?

Con motivo del Día de San Valentín, el restaurante Mildred's Temple Kitchen de Toronto, Canadá, le tiene preparado un regalito a todos los enamorados: por única ocasión, su baño estará disponible para que quienes así lo deseen, tengan el mejor sexo de sus vidas en... el sanitario.

La co-propietaria del restaurante, Donna Dooher, declaró al respecto de esta extraña 'promoción': "Siempre hemos tenido estas 'pequeñas citas' en los baños. Pero en esta ocasión lo estamos llevando a un nivel superior". Si usted lo dice...

Al igual que los baños de los aviones, los sanitarios unisex de este restaurante canadiense tendrán una lucecita en la puerta que le indicará al resto de los comensales hambrientos de pasión, que el cuartito está ocupado... por si desean esperar un poco más a que llegue su turno.

La única condición que pone el restaurante es que los clientes deberán llevar sus propios preservativos, y la 'garantía' que le ofrecen a quienes acepten esta tentadora oferta, es que habrá un empleado que se encargará de limpiar los baños con "relativa" frecuencia durante todo el fin de semana de San Valentín.

Dos reflexiones:
1. En lo personal, odiaría tener sexo justo en el lugar en el que otra pareja más acaba de hacerlo (un poco asqueroso, ¿no?)
2. Si te dan permiso de hacer algo prohibido, ¿no se pierde toda la diversión?

¿Alguien está dispuesto a hacer un viajecito a Canadá para su sesión de sexo en el baño?