Sexo en mala economiaNo hay nada sexy en la recesión y las estrecheces económicas. En un sondeo un 36 por ciento de mujeres entrevistadas indicaron sostener menos sexo desde que la recesión comenzó oficialmente en diciembre de 2007. Tal parece que la libido depende del estado de la Bolsa de Valores.

Pero no tiene que ser así. Aunque puede requerir más esfuerzo ponerse en el mood cuando nos preocupa cómo pagaremos la renta, no es razón para dejar de sostener relaciones sexuales. Los momentos difíciles ofrecen una oportunidad para reforzar una relación íntima. Los problemas financieros pueden reanudar ese sentido de trabajo en equipo de una pareja, lo que los hará acercarse más física y emocionalmente.



Mejor fuente de esparcimiento
En lugar de deprimirse por los cortes que tendrán que hacer, ya sea no ir al salón cada semana para ella o resistir el comprar el último artefacto tecnológico para él, asúmanlo como un espíritu aventurero. Si han tenido que hacer ajustes como suspender una suscripción de cable o limitar las salidas a cenar, aprovechen el tiempo que están juntos para promover la intimidad. Tomen ventaja de una etapa más sosegada para reconectarse física y emocionalmente.

El que por el momento hayan evitado restaurantes caros y regalos lujosos no significa que no puedan invertir en otro tipo de entretenimiento. Durante esta recesión las tiendas de artículos eróticos han visto un alza de hasta 50 por ciento en ventas. Tal parece que mucha gente está buscando maneras creativas de divertirse en la intimidad de su recámara.

Estrecha el vínculo
La preocupación por la próxima ronda de despidos en la oficina puede afectar tu relación sentimental. La pobre economía puede distanciarte de tu pareja al ser consumido con pensamientos negativos. En momentos como estos es cuando más atención se debe prestar a la acción en la alcoba. El sexo es la forma más rápida en la que una pareja puede reconectarse y sentirse compenetrada.

Remedio anti-estrés
Pagas cientos de dólares por un masaje, pero una buena sacudida entre las sábanas beneficiará tu salud, mejorará tu semblante y te relajará. ¡Los orgasmos son el anti-depresivo de la naturaleza! El sexo regula tu presión arterial, alivia la tensión y renueva tus ánimos.

Algunos se preguntarán, ¿de dónde saco las ganas con tanta preocupación? Hay que hacer un esfuerzo. Los problemas de dinero son una gran distracción y tal vez no estás listo para la acción de sólo desearlo. Comienza acercándote más a tu pareja, dale un masaje suave, agárrense de las manos, siéntense juntitos para ver la tele. Esos contactos irán escalando hasta que no resistan las ganas.

>> ¿Ha afectado la mala economía la relación con tu pareja?