Por más que les digamos que ellas son las únicas, que se lo demostremos, (la mayoría de las veces), en ocasiones los hombres podemos tener ciertos momentos de debilidad y nos cuesta trabajo resistirnos a mirar a una chica que aparece de repente. Pero eso tiene una explicación: nosotros somos mucho más visuales y apreciamos la belleza de manera distinta.

Las mujeres, no es que no sean visuales, pero ustedes son intuitivas y 'ven más allá de lo evidente'. En nuestro caso no necesita aparecer una belleza espectacular en su conjunto para atraernos; quizá basta con que tenga un lindo trasero o un busto de buen tamaño o un rostro bonito para que caigamos en la tentación de observarla.

Quizá algo de ella nos atrajo, pero al mirarla más tiempo es muy probable que acabe por decepcionarnos, pero mientras hacemos el juicio ya el daño estará hecho y nuestra pareja o acompañante se habrá molestado.

Lo mejor es que se vayan acostumbrando a estas actitudes, yo les aseguró que su hombre cuando mira a otra mujer no las está cambiando, ni siquiera está comparando simplemente está observando, como se dice en México, se está 'echando un taco de ojo'.

Lo importante es que cuando él esté contigo logres captar su atención y las miradas a otra chica sólo serán una botana y tú el platillo principal. Para eso trata de gustarle y mostrarte más atrevida, tanto en tu arreglo como en tu actitud.

Y si al final ve a otra chica no es porque le guste más que tú, simplemente es un acto, podríamos decir, reflejo y la mayoría de las veces inofensivo.

A ellos sólo les pido que no sean tan obvios, sean más sutiles y no miren a todas; traten de elevar su control de calidad siendo más selectivos. Y si los cachan, sólo díganles que estar a dieta no les impide ver el menú, qué ella es el manjar principal y que traen una antojo loco por comérsela.